Protegiendo a artistas e intérpretes: Entrevista a José Luis Caballero

Contrato de edición

Por Claudia Cáceres Rivero

La negociación de un contrato de edición es un tema complejo tanto para escritores como editores, pues en esta etapa se juega el grado de derechos que un artista cederá a favor de la empresa que lo representa, y que se verán reflejados en las regalías por las ventas o la adaptación para cine o televisión de sus obras. Por eso, recurrimos a un experto en el tema y quién mejor que el mexicano José Luis Caballero para esclarecer nuestras dudas.

Caballero es licenciado en Derecho por la UNAM y especialista en derecho de autor por la Oficina Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y el Instituto Internacional de Derecho de la Universidad de Georgetown.  Trabaja como socio del bufete Jalife, Caballero & Asociados, y es conferencista internacional para la OMPI y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc).

¿Cómo nació su interés por los derechos de autor?

Mi padre fue abogado y uno de los fundadores de la Asociación Nacional de Intérpretes, una entidad de gestión colectiva dedicada a la recaudación y protección de los derechos de los artistas e intérpretes. Años más tarde, se desempeñó como director del área internacional de la Sociedad de Autores y Compositores de Música, otra sociedad de gestión colectiva muy importante en México. A lo largo de nuestra relación cotidiana, me fui impregnando de la pasión por los derechos de autor, artistas e intérpretes y de aquellos que participan en las industrias culturales, tanto en el área de producción de contenidos para televisión, radio, cine y, desde luego, la industria editorial.

Cuéntenos un poco sobre su labor profesional.

A lo largo de 32 años de carrera, mi vida ha girado en torno a los derechos de autor y a las industrias creativas y de entretenimiento. Es una tarea que en México —en donde la aportación de las industrias culturales rebasa el 5% del PBI— es importante porque resalta la labor de los creadores y las industrias de música, pintura, producción audiovisual, y tecnología en la elaboración de programas de cómputo. En el día a día, interactúo con autores de todo tipo de obras literarias y artísticas, pasando por procesos de inscripción de registros y contratos a la Oficina Nacional de Derechos de Autor, veo la parte de contenidos en producciones televisivas o me involucro en procesos de producción de películas cinematográficas, en las estrategias de contrato y financiamiento de las películas. Es un trabajo que resulta apasionante, porque puedes pasar del trato con un escritor de primer orden a estar en el backstage de un concierto o discutiendo un contrato cinematográfico o en un set acompañando a un director de cine.

José Luis Caballero
José Luis Caballero

¿Cuál es la labor de la OMPI? ¿Qué papel desempeña como consultor?

La OMPI es un organismo especializado de Naciones Unidas, cuya misión es coordinar los esfuerzos de protección de la propiedad intelectual a nivel mundial y administrar los principales tratados internacionales que tanto en materia de derechos de autor, derechos conexos y marcas y patentes, dibujos y diseños industriales, se van celebrando a lo largo del mundo. Además, armoniza la legislación que protege los intereses de los autores.

Mi papel como consultor es participar en los programas de capacitación en materia de desarrollo en América Latina y el Caribe. A lo largo del año, soy invitado como un experto regional para acudir a distintos países de centro o Sudamérica, sobre todo a intercambiar experiencias y dar cursos de capacitación a jueces y fiscales en temas de propiedad intelectual. Junto con otro grupo de expertos, imparto cursos colegiados donde participan funcionarios de las oficinas de derechos de autor y propiedad industrial; y nos juntamos con oficinas de marcas, derechos de autor, jueces, policía nacional o fiscales para platicar sobre piratería, reparación de daños, desahogo de recursos y prácticas de buena impartición de justicia.

¿Qué podemos encontrar en Derechos de autor para autores (FCE)?

En este libro, haciendo uso de un lenguaje comprensible para personas que no tienen formación legal, presento un análisis de los derechos más importantes que la legislación latinoamericana comparte y reconoce: los derechos morales y patrimoniales, y también analizo los mecanismos o estrategias de negociación entre un autor y una editorial, cómo responder a las preguntas, cómo enterarse del alcance de las propuestas, cómo valorar la oferta de un editor, cómo identificar qué derechos de autor están en juego y cuáles son las mejores categorías de derechos en una negociación. Es una guía que busca dar alternativas a los autores en los procesos de negociación en la industria editorial.

Derechos de autor mapa conceptual
Imagen © Aspectos Legales en la educación Bajo Licencia CC BY-NC-SA 3.0 (2017)

¿Cómo se puede identificar un contrato de cesión de derechos abusivo?

En general, se recomienda que el autor recurra a un abogado especialista, pues solo este profesional puede leer en un contrato lo que no está escrito, es decir, las obligaciones que nacen de la sola suscripción. Un escritor que se apoya en el servicio jurídico de la editorial que lo contrata está en el peor de los mundos, porque no se puede pretender que el abogado de esa empresa sea el que mejor represente sus intereses. Sin embargo, un autor claramente puede identificar que un contrato es abusivo cuando, entre otros aspectos, los plazos de cesión de la obra son exagerados o totalmente inusuales, cuando el porcentaje de regalías es excesivamente bajo, cuando el tiraje de la obra rebasa el sentido común, cuando el territorio de explotación abarca más allá de lo que se estima, cuando la gama de derechos que el editor desea es absoluta, es decir, no solo los derechos en papel y digitales sino también todos los derechos subsidiarios.

Entonces, ¿un autor puede estar acompañado de su abogado en la firma del contrato?

Absolutamente, un escritor puede presentarse en una mesa de discusión con un abogado o persona de su confianza. No es un tema de permiso, sino un derecho de ser representado.

Últimamente en los concursos literarios, existe una cláusula en la que el autor cede los derechos de explotación a terceros en un 40%. Si esto se refiere a la adaptación para cine, estaríamos hablando de muchísimo dinero. ¿Hay alguna forma para revertir eso?

Los concursos literarios normalmente adolecen de prácticas sanas. Un contrato de cesión de derechos es un documento en donde ambas partes están de acuerdo con las obligaciones que mutuamente se adoptan. En cambio, estos contratos carecen de esas facultades de negociación, lo que, por último, supone que los autores se vean  despojados de esas obligaciones y las condiciones económicas sean absolutamente desproporcionales. Gran parte de la legislación iberoamericana, que no tiene que estar en leyes de derechos de autor sino en códigos civiles nacionales, prevén que cuando las condiciones de un contrato son inequitativas para una parte, en donde una ha abusado de la ignorancia o necesidad de la otra, ese contrato puede ser anulado o revertido. Es una figura que en derecho se denomina como la «lesión».

Fuera de los concursos, ¿un autor puede decidir no ceder estos derechos subsidiarios a la editorial aun si sea la primera edición de su libro?

Un escritor puede comparecer a una negociación frente a una editorial y ceder absolutamente todo sin que ello se traduzca en una violación a ninguno de sus derechos. Si un autor no tiene una clara distinción entre el derecho que debe transmitir y el que la editorial está pretendiendo, es por la falta de representación y asesoría. Muchos autores de óperas primas que aspiran a ser publicados están dispuestos a ceder derechos fundamentales y, con el paso del tiempo, se percatan que fue un error haberlos transmitido. Esto pasa todos los días como también hay editores que se niegan a que los autores sean acompañados por sus abogados, como editores que no apuestan por primeras ediciones si no se ha probado si tienen suerte en el mercado. Es una industria particularmente agresiva en donde aquel autor que no tiene una fuerza de negociación dictada por la propia importancia de su obra se puede ver enfrentado a condiciones de negocio muy complejas.

¿Cómo funcionan los derechos de autor para medios digitales (ebook)? ¿Son los mismos contratos que para libros impresos?

No, porque el contrato tradicional de edición tiene como destino la distribución de un libro impreso. Para los contratos de libros electrónicos, si bien guardan cláusulas parecidas con los impresos, debe tenerse en cuenta que no hay existencia física ni número de ejemplares. Asimismo, los temas de almacenamiento, canales, distribución y explotación requieren cláusulas que sean acordes con su naturaleza de libro electrónico.

A propósito, ¿un columnista de un periódico o revista tiene los derechos morales y patrimoniales de sus textos?

Tiene los derechos morales, indudablemente. Los patrimoniales dependen de la naturaleza de la relación contractual, si es miembro de un equipo o un freelance. En cada caso, el colaborador es el que determina el alcance de derechos de cada columna. Por ejemplo, yo escribo en un diario en México y cedo la reproducción de ese texto por una única vez. Eso quiere decir que puedo volver a publicarlo en otros medios posteriormente. Hay otras ocasiones en que los medios tienen como parte  de su personal creativo a un grupo de escritores a los que se les paga un salario por redactar contenidos. En ese caso, los derechos patrimoniales son de la empresa, pero los morales son inalienablemente de los autores.

Copyright

Si un autor es víctima de plagio y no encuentra solución legal en su país, ¿puede recurrir a la OMPI como última instancia?

La OMPI no es un tribunal de justicia, sino una entidad que administra tratados internacionales. Eso debe ser ventilado en los tribunales del país de origen. En todo caso, recurrir al Tribunal Andino (para países que lo conforman).

¿Qué pasó en el caso de Gabriel Montiel y la polémica por el uso de la marca Werevertumorro?

No existe ninguna polémica. La marca fue solicitada a nombre de Gabriel Montiel, lo que fue reconocido por el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI).

¿Cómo registra un youtuber su propiedad intelectual como marca?

Un youtuber es un artista cuyas interpretaciones están dispuestas a través de canales como YouTube. El registro de la propiedad intelectual se hace ante las oficinas nacionales de derecho de autor en lo que se refiere a contenidos de naturaleza audiovisual, de los cuales cada uno de ellos es generador, creador y productor. En cuanto a la denominación que cada youtuber emplea para identificarse se debe recurrir a las oficinas nacionales de marca.

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